El suelo, al ser una mezcla con sustancias sólidas, líquidas y gaseosas, tiene una composición aproximada, que oscila dentro de ciertos rangos. Así, lo más frecuente es que aproximadamente el 50 % del volumen total del suelo esté ocupado por materiales sólidos. Abajo una tabla con composición aproximada:
Material mineral 45%
Material orgánico 5%
Agua y Aire 50%
La proporción de agua influye sobre la proporción de aire. Si el suelo está saturado (totalmente húmedo, llenos los poros con agua) no habrá aire. Los poros no ocupados por agua están ocupados por aire, y para que haya aireación (necesaria para raíces y microorganismos) en el suelo, se necesita al menos un 10% de aire.
La composición del aire en el suelo es distinta a la del aire atmosférico: tienen mayor concentración de bióxido de carbono y menor de oxígeno.
Los poros grandes (mayores a 60 micras) son los que faclitan la aireación. Los poros pequeños (entre 9 y 60 micras) promueven el movimiento de agua por efecto de la capilaridad y los poros muy pequeños (de 8 o 9 micras) propician la retención de la humedad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario